¿Quien soy yo para discriminarte, tratarte de loca o decir muy socarronamente que no tenes todos los patitos en fila?…

Hasta esa última frase que utilice tantas veces ya me hace mucho ruido. Patitos en fila ¡¡no quiero más!!, los quiero bien desordenados y creativos. Hace algunos años supe que podemos cambiar para mejor, eso me ayuda, eso me reconstruye.

Perdón oveja blanca, pero entendenos por favor que no teníamos la capacidad de entenderte, no lo hacíamos de malos, éramos ignorantes, no entendíamos que vos eras distinta, tu blanco nos asustaba o hasta no nos dábamos cuenta que existías y simplemente te ignorábamos. Encima nuestro cerebro no nos ayudaba y ahorraba glucosa en vez de intentar entender que simplemente eras “distinta”.

Los que no te entendíamos no éramos ovejas negras con poca educación, la gran mayoría que pastábamos cerca tuyo teníamos una educación de grado, no nos podemos excusar que una paupérrima educación hizo que no pudiéramos entenderte o al menos comprenderte. Pensa que eran otras ovejas negras quienes nos educaban, seguro también influyo un poco el ego, la envidia o la mezquindad, pero nuestro mayor pecado fue pensar únicamente en formarnos en lo nuestro, en lo seguro, crecer en nuestra empresa y trascender a través de nuestros hijos. Cuantas ovejas negras conoces así… seguramente muchas, muchísimas…

Agradezco el día que comencé a ver el blanco y los colores, solo veía el negro y algunos grises muy, muy oscuros, los que nos parecían guau y yo quería ser como ellos. Estos eran más sabios, más inteligentes, más proactivos pero en el fondo pensaban como nosotros.

No sé qué habrá sido, no sé cómo se me formo el primer mapa mental, pero un día comencé a verte y descubrí que eran muchas, empecé a ver rojas, amarillas, verdes, multicolores… No sé, día a día pude comenzar a observar y dejar de ver, todavía me sigo asombrando y sigo aprendiendo de cada una de esas ovejas distintas…

¿Será posible llegar a blanco…? pero sabe que día a día y paso a paso lo intento.

Perdón, perdón si alguna vez te hice sufrir… y gracias por todo “Queridas y admiradas Ovejas de Color”.