Con el paso del tiempo todos estos trabajos han ido quedando en desuso. Algunos están relacionados con antiguas costumbres, otros simplemente han sido sustituidos por máquinas. Aunque parezcan mentira, antes había gente que se dedicaba profesionalmente a esto.

Lector en fábricas
Se trataba de personas contratadas muchas veces por los propios trabajadores, que juntaban dinero para pagarles un salario. Se dedicaban a leer durante la jornada laboral para los trabajadores con el objetivo de entretenerles. Muchas veces leían panfletos sindicalistas o textos de formación.

• Resucitadores
Los resucitadores trabajaban, durante el siglo XIX, recuperando cuerpos de las tumbas con fines de investigación médica. En aquella época, a las universidades les costaba mucho encontrar cuerpos por la vía legal, con los que poder trabajar en sus investigaciones. Por este motivo recurrían a otros métodos menos ortodoxos para conseguir cadáveres con los que enseñar a sus estudiantes.

• Operadoras
Las operadoras formaron parte integrante de las redes de telecomunicaciones durante muchos años, proporcionando conexiones de larga distancia y asistencia a los usuarios. Con la llegada de los ordenadores han sido completamente sustituidas por máquinas digitales, que realizan las mismas funciones de manera transparente para el usuario.

• Conductores de troncos
Antes de que los avances técnicos facilitasen el transporte de los troncos en camión, estos rudos empleados eran expertos dirigiendo el tráfico de troncos río abajo hasta los puertos habilitados para el tráfico de barcos.

• Lechero
Más típico de los países anglo-sajones, el lechero proporcionaba leche fresca a diario a los vecinos de cada comunidad. La inexistencia de neveras u otros mecanismos de refrigeración, hacía necesario llevar cada día la leche a los hogares, evitando así su descomposición.

• Faroleros
Los faroleros se encargaban de encender y mantener encendidas las farolas cada noche. Con ayuda de un palo largo rellenaban los quemadores con aceite y encendían las mechas. La llegada de la electricidad, naturalmente, hizo desaparecer la necesidad de este tedioso trabajo.

• Cazadores de ratas
Existieron en las grandes ciudades de Europa, ayudando a evitar plagas e infecciones. Aunque ellos estaban expuestos a todo tipo de bacterias que transmitían los animales, permitieron controlar las enfermedades dando caza a los roedores.

• Detectores de aviones
Antes de que existiesen los radares, eran personas quienes intentaban detectar de forma prematura el acercamiento de aviones enemigos. De especial importancia en las épocas de guerra para prevenir los ataques aéreos, usaban grandes espejos y amplificadores auditivos para intentar escuchar con sus propios oídos los motores enemigos.

• Cortador de hielo
Antes de la invención de las neveras, estos hombres cortaban grandes bloques de hielo en los lagos para poder usarlos en las casas, a modo de refrigerador. Era un trabajo arriesgado y que a menudo se desarrollaba en condiciones extremas.

• Despertador humano
Cuando aún no existían relojes despertadores, los trabajadores contrataban a estas personas para que les avisasen a una determinada hora. Usaban palos largos, o cerbatanas para golpear ventanas y puertas de sus clientes a la hora indicada, de modo que pudiesen llegar a tiempo a su propio puesto de trabajo.

• Colocador de bolos
Sobre todo en EE.UU., donde los bolos eran un deporte extendido, unos chiquillos se encargaban de colocar los bolos de nuevo en pie tras cada jugada. Con el tiempo esta actividad se profesionalizó, hasta la creación de las pistas automatizadas.