¿No deberíamos los departamentos de Recursos Humanos estar ahí para ayudarnos? ¿No deberíamos ser aunque sea en este grupo más fieles aliados y consejeros como la ayuda? ¿No deberíamos preocuparnos por el desarrollo personal?

Son tres preguntas que me hago a menudo. A priori la filosofía de los Recursos Humanos respondería un rotundo y contundente SÍ a las tres cuestiones.

Carolina Bernárdez

En algún lugar, estimados amigos, la realidad nos dice que NO. Hay personas que piensan que los departamentos de RRHH están para impartir normas, disciplinas contratar, despedir etc solamente

Yo en particular busco un sentido distinto, quizás con una pizca de locura, pero es hacer las cosas diferentes, por eso estudio magia, como funciona nuestro cerebro, próximamente meditación, cosas distinta que me llenan de placer que me desafíen el status cuo, se que tendré seguidores y detractores pero es parte de la apuesta.

Hoy puede ser ese día
Hace tanto decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer perder y empecé a temer no ganar,
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui.
Me dejó de importar quién ganara o perdiera;
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien “Amigo”.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento,
“el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar… ahora simplemente duermo para soñar.

Fin de la discusión.