La elevada tasa de paro no tiene que significar que el trabajo de los reclutadores sea más fácil.

La función de reclutamiento, como todos sabemos, ha sufrido una transformación brutal en los últimos años, gracias en gran parte a las nuevas tecnologías. Sin embargo, hay cosas de este trabajo que no han cambiado, y que no deben hacerlo a pesar de que varíen los métodos de selección. Raj Sheth, colaborador de Ere.net, recoge cinco aspectos que no debemos abandonar.

1. Cómo conectarse. Las conexiones se han convertido en algo que se limita al clic de un ratón, pero en realidad, es mucho más que esto. Los reclutadores que están todo el día sentados detrás de la pantalla, han perdido lo que les atrajo de este sector, que son las personas. Las relaciones por teléfono, por videoconferencia o cara a cara, son las que permiten acertar en un proceso de selección.

2. Cómo buscar. Sólo tenemos que activar una cadena de buscadores booleanos para encontrar a una persona que cumpla con las especificaciones de la vacante que nos disponemos a ocupar. Pero los candidatos más excelentes no suelen estar buscando trabajo, así que cuando buscamos a una persona que encaje perfectamente en un puesto, tenemos que esmerarnos en la búsqueda, con la ayuda de la tecnología, claro, pero con aquella tecnología que nos permita aplicar al máximo nuestras habilidades.

3. Cómo pescar. Antes de que se pudiera saber todo sobre una ciudad o una región en línea, la gente era mucho más reticente a trasladarse a lugares lejanos y remotos. Como reclutador, si la persona que más te encaja vive en otra región, o incluso en otro país, hay que saber venderle el puesto, la empresa y si hace falta el estado entero, ni que sea por una entrevista. Los reclutadores que aún mantienen estas habilidades, son los que consiguen un mejor talento para su empresa.

4. Cómo preguntar. Es básico arriesgar y atreverse a preguntar fuera de LinkedIn, utilizando Twitter, el teléfono, o incluso saliendo a la calle. Dados los elevados datos de paro, estas vías se subestiman, pero siguen siendo básicas a la hora de encontrar y analizar a una persona, sobre todo si ya lo sabemos todo de su currículum antes de que entre en nuestro despacho.

5. Cómo persistir. Los reclutadores con cierta experiencia ya han vivido otras burbujas y superado otras recesiones. “Las situaciones frustrantes como la incertidumbre en la que vivimos hoy en día tienen que generar en nosotros esta actitud de persistencia, de seguir haciendo nuestro trabajo con excelencia, y esto se integrará en nuestro ADN y en el de las personas que contratamos”, concluye Sheth.